Algunas experiencias malas parecen no dejarnos nada bueno en sí mismas, pero si te pones a pensar en las cosas en las que esa situación mala desencadenó, probablemente te encuentres con algunos motivos para sonreír.
(Y sí, lo conocería, me obsesionaría y me desilusionaría con él mil veces más solo para conocerlos a ustedes y para vivir todo lo que vivimos juntos)